cuentos para llegar, leer en un minuto y largarse... te queda la vida para pensar y crear el tuyo.

*todos los cuentos son originales del autor del blog, y tienen derechos de autor.
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miércoles, 24 de marzo de 2010

frío sol

- ejercicio -

Sentado sobre las piernas cruzadas en posición de meditación. Miraba hacia donde el sol lanzaba sus últimos rayos. Tal como lo había venido haciendo en las últimas semanas, el anciano se disponía a levantarse antes que el último rayo de sol desapareciera.
Esta vez, algo indefinido le impulsó a quedarse un momento más. A medida que el cielo oscurecia, se iba sintiendo un frio viento. El frío le activó los recuerdos de la época vivida al norte, muy al norte, donde unas pocas semanas al año nada más se podía esperar al sol, que aunque no calentara como el que estaba desapareciendo ahora, por lo menos iluminaba el corazón.
Recordaba todo el ambiente gélido y cubierto de nieve. Recordó como la falta de ese cálido rayo que ahora llegaba casi imperceptible por la mañana era suficiente para reactivar la vida de todo el sector, y como a la tarde, el frío lo volvía a invadir todo.
Ahora, ya envuelto en una oscuridad completa, sentia que el frío aire se apoderaba de todo, y se dio cuenta de la importancia de la luz y calor emanados por su sol, que llegaría mañana a dar vida como siempre.
Ese algo que le hizo esperar hasta el anochecer aún se mantenía ahí. Esa fuerza inexplicable lo mantuvo sentado sobre sus piernas en posición de meditación, mientras el frio le entumecía las extremidades.
Se quedaría sentado ahí afuera - decidió- hasta que la inmensa bola de fuego volviera a salir, y solo así entendería cuan importante es su aporte para la vida.
Lo había entendido por fin luego de años de meditación en el mismo sitio, y se dispuso a esperar.

El cazador nocturno, acostumbrado a vivir en un mundo de oscuridad desde que nació, pudo reconocer el extraño monolito sobre la roca, cubierto de hielo. En el pasaje, que exploraba por primera vez, resaltaba extrañamente. Cuando se acercó y le dio un golpe con la punta de su hacha, pudo reconocer un par de lampiñas piernas cruzadas, tal como había visto en un par de ocasiones anteriores. Seres no evolucionados a los que el cambio de estación los sorprendió fuera de su cueva.
Lo empujó con el pié hasta derrumbarlo, se rascó su peludo torso y se sentó a comer un pedazo de raíz congelada, a la tenue luz de las lejanas estrellas.

lunes, 9 de noviembre de 2009

adivino

Marqué el número del adivino para concertar una cita.
Contestó, y apenas preguntó - ¿Quien habla?- comprendí que era un farsante.
Colgué.

viernes, 23 de octubre de 2009

experimento urbano

* Este es otro ejercicio de narrativa forzada.

Caminando lentamente por el pasillo, un sujeto bajo y rechoncho se encuentra súbitamente con un canoso doctor, que muestra cara de haber pasado mala noche.
- ¡Mi estimado amigo, que bueno encontrarlo, justo me dirigía donde usted para comentarle sobre un experimento urbano, a ver si le encuentra cierta lógica, con su conocimiento de sociología! - dice el sujeto bajo, con una voz chillona y salpicando pequeñas gotitas de saliva.
-Mmm, vamos a ver que me trae ahora- susurra con voz cansada el hombre canoso, que se puede deducir es algún tipo de investigador o científico.
- Bueno, le contaré entonces:
Salgo a la parte céntrica de la ciudad, y al azar tomo un bus de transporte público. Me ubico en una de las filas del fondo, desde donde puedo ver todo lo que pasa dentro del medio de transporte. Un requisito es que el vehículo esté medianamente lleno, con una cantidad adecuada de pasajeros, nadie de pie para que no puedan limitar mi campo visual.
-Ajá...
- Entonces espero...
-Mmm.
El rechoncho, con los ojos muy abiertos dibujaba una amplia sonrisa, muy satisfecho de lo que había contado.
- ¡Que espera hombre, siga con el relato que no tengo todo el día!
- Bueno, bueno.. no se desespere, ya sigo. Espero. Espero que se suba un vendedor ambulante, de los que dan su lata esperando que alguien les apoye.
Sabe Doctor, es algo muy curioso, esto de los vendedores. Unos esperan que les compren sus cosas apelando a la compasión de la gente que en teoría está mejor que ellos; En cambio otros se agarran del miedo que pueden inspirar al decir al público consumidor, que él -el vendedor- prefiere estar haciendo algo legal, como vender caramelos en los medios de transporte en lugar de estar en la calle esperando a arrebatarles las pertenencias a los transeuntes. Generalmente los de este segundo grupo son tipos que inspiran desconfianza, por lo que la gente prefiere comprarles algo antes que verselas cara a cara en la calle.
Lo que me parece extraño, es que casi todos usan las mismas palabras, frases y tono, por lo que se podría pensar que trabajan en la misma compañia. ¿Se da cuenta usted?
El canoso doctor, un poco interesado ya en el tema solo asiente, aunque nunca en su vida se ha subido a un transporte público masivo.
- Bueno, ahora viene la parte más interesante: el vendedor empieza a repartir sus caramelos o lo que sea que venda, y yo, que he observado atentamente toda la situación, cuento cuantas personas reciben el producto, que de acuerdo a las palabrasa del vendedor, aceptar no es obligación de compra, - si no lo quiere me lo devuelve- dicen.
Cuando llega donde estoy, lo llamo y le digo que le pago el total de los artículos entregados, si él dice al público, que lo que acaban de recibir es un regalo, para que lleven a su casa, a la familia o a quien sea, y que luego las personas que recibieron el regalo, hagan lo mismo a otras personas, como para empezar una cadena. ¿Me entiende?.
- Mmm ya empiezo a entender. Cuenteme como reacciona el vendedor.
- Unos me miran raro, cogen el dinero y se bajan diciendo - Les regalo los caramelos.
Otros se paran al frente y no saben que decir, incluso hay los que de regreso a la puerta del bus reciben el dinero de los caramelos entregados a algunas personas, aunque yo ya se los he pagado.
Y hasta ahora, nadie ha podido iniciar la cadena. ¿Se da cuenta?
Y la reaccion de la gente tambien es extraña. Si el vendedor se bajó sin decir nada, dejando los caramelos en las manos de la gente, ellos miran a todos lados, pero no directamente, sino con temor de que alguien se de cuenta que acaban de quedarse con el producto de un pobre vendedor.
Y nadie es capaz de decir algo o llamar al vendedor que se está bajando para decirle que olvidó sus caramelos.
¿Que le parece Doc?

martes, 20 de octubre de 2009

la familia*

*. cuento no tan corto, escrito por partes.

I. matriarcado

- Bueno doctorcito, me parece útil, para que me entienda mejor, contarle la historia de la familia -de mi familia - ; Me parece que le dicen matriarcado a ese tipo de familias, grandes y en su mayoría dirigidas por mujeres, las famosas abuelas.

Las abuelas.

Mi abuela, como la recuerdo, siempre fue vieja. No arrugada ni encorvada, simplemente vieja.
De familia tradicionalista y muy apegada a las buenas costumbres, por lo menos en los relatos que logré escuchar y ahora puedo recordar.
Bueno, decir que mi abuela solo fue eso, es como quedarse en la puerta de entrada del teatro, a l ahora de la función. Ella era todo un show.
No se por qué la admiraba tanto y me ponía tan contento la idea de verla, aun ahora, mas de cincuenta años después, no lo entiendo bien.
Aunque todos sus hijos decían que tiene un caracter de cuidado, para mi era la mejor de las personas, con lios y problemas encima.
En aquellas épocas de principios del siglo pasado, en las que la gente no tiene más cosa que hacer que pasar en la casa, trabajar un poco y tener hijos, ella tuvo ocho, si no me falla la memoria.
Todos con su pequeña e impresionante historia, pero ya se hablará de eso en su momento.

Como toda ascendiente de migrantes, acabó en un país extranjero - con pedido de residencia legal y todo-, rodeada de lujos que nunca tuvo, y añorando la ciudad donde nació, aunque para esas alturas no tenía ya ningún conocido vivo entre sus paredes.

Mucho, mucho tiempo antes de salir al país extranjero, pudo - como pocas- asistir a la escuela, donde como parte de la educación de las monjitas recibió instrucción en corte y bordado, que fue lo que mucho tiempo después al quedares viuda por un accidente ( en el que a parte del marido se perdió toda la inversión en el negocio) mantuvo a al a familia con algo que llevarse a la boca todos los días.

Da mucho orgullo poder ganarse la vida con lo que hacen nuestras propias mano, sabe doctor?

Iba ya a empezar con las historias de mi abuela, pero pensandolo bien, se me está quedando una parte importante:
Yo, como todo el mundo tengo dos abuelas.
La otra, que para coincidencia a la época en que nací también era viuda, era más seria y menos requerida para mi corta vista de niño.
Puede ser debido a que estaba más cerca y siempre al alcance los fines de semana, en las grandes reuniones familiares, que ahora ya no se ven, una porque las familias no se reunen como antes, y otra porque las familias de hoy raras veces pasan de cinco pelagatos, abuelos incluídos.

Recordando a mis dos abuelas, me parece gracioso ver las diferentes influencias que tuvieron en mi, en cosas que hasta hoy no había caído en cuenta.
La una nunca tuvo un trabajo más que la casa. Afortunadamente la muerte de mi abuelo la dejó con una pensión vitalicia, gracias al buen gobierno y a la obligación de afiliacción;
La otra trabajó toda su vida, como recuerdo, en los días de vacaciones, me despertaba y ya la podía mirar en su taller de costura, y en la noche cansado de jugar y curiosear, ella seguía ahi sentada, dandole a las puntadas.

La una, hasta donde se, no le encantaba la cocina, pero siempre cocinaba; La otra, que se enorgullecía de poder preparar excelentes muestras de la cocina tradicional, pero solo en ocasiones especiales, ya que para el resto de días estaban las hijas, mientras ella cosía en su taller.

La una delgada y casi siempre en movimiento, la otra corpulenta, sentada y dando siempre putadas a su labor.

La una siempre lista las mañanas para ir a la iglesia, la otra siempre agradeciendo a dios que aun tenga un trabajo que hacer.

Las dos, siempre con una amplia sonrisa para recibir a la tira de nietos, ya que , valga recalcar, la otra tambien tuvo ocho hijos.

- Esas, doctor, eran mis abuelas. que le parece?
- Mmmm, bueno, como para empezar está bien... parece que me estoy interesando. Cuenteme más por favor.

.
.
.
(continuará)

miércoles, 17 de junio de 2009

sigo esperando

La pequeña sala de espera del consultorio del conocido Doctor se sentía abarrotada, aunque solo cinco personas la ocuparan.
Yo sentado en una esquina, trataba de pasar desapercibido y que nadie me incluya en la conversación.
Estaba la señora que llegó apurada, santiguandose y agradeciendo a Dios su buena serte, al ver solo 2 personas antes que ella cuando llegó. Tambien su acompañante, otra señora bastante parecida, con quien conversaba a intervalos regulares sobre un par de gallinas que tendrían que comprar para vender algo en el mercado.
La conversación inició con el señor sentado a mi lado, sobre cuanto ha tenido que esperar hasta ser atendido, y derivó hacia la historia del mayorcito que tuvo que esperar su turno igual que todos los presentes, como en cualquier consultorio de Doctor que se respete, y cuando le tocó el turno, estaba muerto.
-Si, muerto, ataque al corazón creo fue- decía la señora, -¿Usté se enteró?- preguntaba a otro de los esperantes.
-Si, ami tambien me contaron- respondió el aludido.
- Ahí mismo, en ese puesto de la esquina.
Así empieza una leyenda urbana, supongo, pensé para mis adentros, cuando comprendí que en ese mismo puesto de la esquina al que se referían, me hallaba yo.
Un frio helado corrió por mi espalda por un segundo, y traté de tranquilizarme un poco antes de cambiarme de puesto, comentando con todos - A mi no me gusta estar cerca de esas cositas...- .
Nadie dio muestras de haberme escuchado, o de haberme visto.
Solo miraban el puesto.
Ahí fue cuando decidí seguir , como hasta ahora, en mi puesto, del consultorio del concurrido Doctor: esperando por mi turno.
Aunque nadie me vea, ni siquiera el famoso Doctor.

lunes, 6 de abril de 2009

causa justa

El grupo de protesta ya se había reunido por varias ocasiones en lugares importantes, como en el centro de la plaza principal, justo donde deliberaba el monarca en su reunión semanal con los sacerdotes.
Otros grupos de activistas se habían reunido en lugares similares en las Comarcas del Sur, además que recibían apoyo de personajes renombrados, y del pueblo, crudamente hablando.
La causa era justa, a vista de todos, y de acuerdo a las explicaciones dadas, aunque cualquier persona medianamente lógica, entendería que nadie, por más poderoso que sea, tiene derecho a tomar la vida de un ser vivo, -valga la redundancia- y sobre todo por algo tan pervertido como la cacería por diversión.
Lo importante de esta vez, era que si lograban se acepte el planteamiento del grupo, y prohibían esa cacería indiscriminada, la noticia se esparciría hacia las otras comarcas, y sería una decisión generalizada.
Cuando el Gran Emperador salió del palacio, y vio al grupo, solo hizo un casi imperceptible ademán a uno de sus ministros, con su mano sosteniendo el bastón cargado de piedras brillantes.
El ministro se acercó al dirigente del grupo, con el que se había reunido por varias ocasiones, y le dijo que la petición fue aceptada.
La cacería a los seres que venían por el mar, en sus naves maltrechas, ha sido suspendida.
Los blancos especímenes, con pelo en sus rostros, podrían llegar hasta la costa.
Se terminaba una gran diversión para los nobles del imperio.

Corría el tiempo que antecedía a la temporada de lluvia. El grupo, que antes fuera antes de protesta, se arremolinaba en la playa, para recibir al primero de los especímenes protegidos que lograría llegar a la costa!!
La nave había sido avistada algunas horas antes, desde lo alto del mirador principal del templo de la isla.
Por fin lo habían conseguido!
Proteger a una especie en peligro, de la que no sabían casi nada, ya que nunca habían podido encontrar un ejemplar vivo, máximo agonizando, herido por una flecha de muy-largo-alcance.
De la gran embarcación, salió una nave más pequeña, con algunos de los seres con peludos y pálidos rostros.
El grupo esperaba impaciente, con plumas y cantos aprendidos al Chamán principal, que auguraban nuevos tiempos de paz.
El primero de los seres tocó tierra, y entre la arena mojada, clavó una extraña estaca en con un madero cruzado, mientras se arrodillaba y exclamaba algo inteligible para el grupo.

El grupo se acercó, contento para recibir al primero de la especie protegida.
Colón, el primer salvado, seguía arrodillado, mientras el resto de la tripulación de la barca contenía las lágrimas y el hambre.
En el año de 1492, año de España.

viernes, 3 de abril de 2009

la vaca

Todos los años lo mismo.
Todos los años lo mismo.
La vaca.
Composición de la vaca, desde primer grado. La vaca nos da la leche, y!??
Voy a construir mi composición de "la vaca". Literalmente voy a enseñarle a esa profesora como hacer un vaca.


La Cory llegó a casa de la escuela, y luego de un rápido almuerzo, empezó a escribir.

Tema: la vaca.
Por: Cory P.
Tercer grado.
La vaca es un animal muy útil.
Una vaca se construye facilmente.
Cualquier persona normal lo puede hacer, con estas fáciles instrucciones:
Tome 18 litros de gelatina y 46 platos de caldos de patas.(Sin papas)
Una chompa de cuero (talla XL), 12 pares de zapatos de cuero (de vaca).
Tenemos listas las patas y el bulto para rellenar.
Rellene con: 29 parrilladas completas, 35 chuletas y 128 T-bon para la armadura principal. Tome 48 filetes de espalda de tamaño mediano y complete con carne para hacer frita como para 3 semanas (como la que come papi, mami y el abuelito).
Tambien se necesitarán unos pedazos de la que se le da a la empleada, sin esas cosas duras, no se puede contruir una vaca.
La parte de la cabeza es fácil, bajar el adorno que tiene el abuelito en la pared de la oficina. Como tiene unas bolitas de vidrio en los ojos, creo que con un par de pelotas de futbolín está lista.
Con 5 porciones de budin de sesos, contruimos un cerebro mediano.
El relleno se hace con: yaguarlocro, caldo de manguera, higado, riñones, corazón.
Me faltan 63 porciones de guatita (sin el caldo).
El resto de las visceras, deben estar en algún plato típico.
Para los huesos, reconstruir con el usado para comida de perro.
Con estos ingredientes podemos construir una útil vaca de tamaño mediano.

Fin.

Terminó avanzada la tarde, y con una sonrisa de satisfacción se fue a jugar.

Solo al día siguiente se pudo dar cuenta que en su composición de la vaca, se olvidó de poner un ingrediente.
Como, en toda su experiencia, iba a construir una vaca sin rabo?
El tiempo no le alcanzaba para realizar la corrección antes de entrar a clase, y tampoco la experiencia le alcanzó para saber de donde sale un rabo de vaca, y aunque lo creia extremadamente necesario, muy a su pesar entregó su composición tal como estaba.

A su regreso de la escuela, lo primero que hizo fue lanzar la pregunta que habia dado la vuelta por su cabeza todo el día:
-Papi, que hacen con el rabo de la vaca?...
-eehhmm..
Nadie pudo responder.
Y nunca se dio cuenta que se olvidó de las tetas. Con su respectiva leche.

Tal vez sea por eso que hasta ahora, con tanta ciencia, nadie ha podido contruir una vaca decente.

- Nota de la profesora. (Para los padres).
Niña, "construir" no es exactamente la palabra que debe usar.
[Aunque un torero podría "construir" un toro en dos patadas, en un a corrida.]

*

jueves, 26 de marzo de 2009

vendedor de bastones *

- Entonces, saliste a caminar un poco?
- Si, a ver si me hace bien el aire.
- Buena falta que te hace, tienes una cara...-
Lo dijo haciendo una mueca hacia abajo.
- Si, y me sirvió bastante, no porque me quitó el dolor de cabeza, mas bien porque entendí mucho de el por qué pasan las cosas que pasan.
- Ah, si?? cuentame,- comentó la chica acercandose un poco interesada.
- La cosa es que salí a y empecé a caminar casi sin darme cuenta por donde iba, como de memoria, mirando al piso y pensando en mis problemas, y un rato, al ver hacia un lado, vi una mujer, no muy mayor, hablando consigo misma.
Normalmente no le hubiera hecho mucho caso, pero me sorprendió el hecho de entender que ella no hablaba consigo misma. hablaba con alguien más!
Me intrigaba saber con quien hablaba, pero no podía pararme al frente y preguntarle, no tenia idea si hablaba con un fantasma sentado a su lado, o con alguien que vive dentro de su cabeza.
Ahí también me di cuenta que yo mismo no había salido a caminar para tomar el aire, sino para hablar con ese alguien que en mi caso, si está dentro de mi cabeza.
-Interesante observacón, creo que a mi tambien me ha pasado lo mismo un par de veces.

El tipo recostado en el diván se acomodó un poco, para ponerse más comodo, y cerrándo los ojos, siguió con su relato.
- Lo raro, fue que luego de entender que la gente, por más loca que parezca, nunca habla sola, o mas importante aún, nunca está sola... que vi el mundo con ojos diferentes.
Ya no miraba personas caminando, miraba partes de un todo.
Justo en ese momento, apareció el vendedor de bastones.
Caminaba correctamente, con una pila de bastones cargados a su espalda, y los anunciaba sin gritar mucho.
Cuando una persona en su sano juicio, decide convertirse en vendedor de bastones?
- Mmm... no solo en eso, sino en cualquier profesion u ocupación.
- Justamente eso comprendí. Que te hace ser lo que eres?
Tu o quien vive dentro de tu cabeza...
- Mmm buena observación. La podríamos analizar la siguente semana.
- Oh, ya pasó una hora?
- Si.
- El jueves entonces.
- A la misma hora.


Y se levantó.


*(parte de otro ejercicio)

jueves, 5 de marzo de 2009

gafas para ver a la gente desnuda.

- hey!... pssstt!!
Reduzco un poco la velocidad de mi caminar y miro hacia donde me llaman con un ruido.
- psst!!.. pana...
Un viejo un poco arrugado y bastante delgado, el autor del molesto siseo para llamar mi atención me hace un gesto, para que me dirija hacia el callejón donde se encuentra.
Mi corazón late una milésima más de prisa, y aprieto los puños en los bolsillos de mis jeans, y hago un intento de recuperar mi velocidad normal.
El viejo da un par de pasos y se pone junto a mi.
Trato de hacerme el desentendido mirando hacia otro lado, luego de que parte de mi procesa que este mayor, que a la luz del poste se ve mas viejo de lo que pensaba, no puede ser un choro, o por lo menos no representa peligro inmediato.
Lo regreso a ver, y en ese preciso momento, saca lo que mantenía medio oculto, y murmura, - vendo unas gafas para ver a la gente desnuda.
Ahi mi cerebro se carcajea y mi corazón recupera su velocidad normal.
Me dispongo a continuar con mi caminata, cuando una mirada más atenta al que me ofrece las gafas, me hace ver la cruda realidad.
El viejo no miente.
Me ofrece lo que vende, instandome a hacer la prueba.
Ahora recién me doy cuenta que me he detenido y estoy poniendo toda mi atención en el vagabundo que me intenta vender una gafas para ver a la gente desnuda.
Me las extiende con mano temblorosa, y no me atrevo a cogerlas.
Mientras mi cerebro bulle, con toda la información que almacené de adolescente, con todos los recuerdos de mis compañeros de curso, que hubieran dado su vida por el objeto que ahora se me ofrece por unos pocos dolares.
En esa época.
Ahora comprendo que, aún siendo verdad lo que me dice, no es algo de lo que pueda sacar provecho.
Comprendo que caí víctima de mis propios recuerdos.
Riendo de mi propia ingenuidad, giro y empiezo a caminar otra vez. Seguro de que tal objeto no existe.
O si?.

martes, 9 de diciembre de 2008

el demonio sonriente

La gente dice que cuando te toca la hora de irte, hay alguien que viene a buscarte. A mí desde niño me metieron en la cabeza que el que vendría a buscarme sería un demonio.
La primera vez que lo vi, pensé que era algo de publicidad para niños, y me acerqué con un poco de curiosidad. Cuando estaba a unos pasos y me di cuenta que me miraba fijamente, con una amplia sonrisa, se me fue la alegría y entró el miedo.
Me alejé casi corriendo.
A partir de ahí, lo encontraba todos los días, esperándome con su amplia sonrisa, mirándome fijamente. Tenía una gran cabeza calva, con unos pequeños cuernos gastados - en que gasta un demonio sus cuernos??, me preguntaba para mi mismo.
Siempre me miraba fijamente con su amplia sonrisa, y yo con cara de tristeza a veces, y de espanto otras, miraba hacia otro lado, y pasaba muy rápido.
Sabía a lo que venía.
Un día, apareció, sentado en la calle, como la mayoría de las veces.
Esta vez no sonreía. Por eso comprendí que la hora había llegado.
En contra de todo lo que pueda imaginar, mi cara dibujó una leve sonrisa, y acercándome, le acompañé en mi nuevo viaje.
Mas bien algo de mi lo acompañó, porque mi cuerpo quedó tirado en la vereda.
Sin ninguna sonrisa.

jueves, 27 de noviembre de 2008

ideas

Lo veía venir hace unas cuantas semanas.
Poco a poco, y desesperadamente lento me iba quedando sin ideas.
Lo mas grave de todo, es que sabía que estaba pasando. Buscaba en mi cabeza una buena idea, y con las justas la encontraba.
La situación me preocupaba mucho, porque, según yo, que hace en el mundo un hombre sin ideas?
Nada!!
La respuesta es obvia.
Así, que esperaba triste el momento de no hacer nada.
Esa última y rebuscada idea, salió con mucho esfuerzo, casi como en parto difícil, leeento y doloroso.
Una buena idea, a final de cuentas, para ser la última.
Lo único que se me ocurrió fue "es tu ultima idea, escribe que te quedaste sin ideas".
Y desde ahí en adelante, nada.
Así de simple.

miércoles, 29 de octubre de 2008

autoretrato

Estoy sentado frente a un ordenador de datos, conocido como computadora.
Bueno, realmente estoy sentado frente a la pantalla del ordenador, que está sobre un escritorio lleno de documentos y carpetas.
Al frente tengo una ventana cubierta con un cartón para evitar la luz directa del exterior.
En la pantalla del ordenador se extiende un procesador de texto, incluido en el blog informático en el que a veces escribo.
Mi pantalla tiene un protector (que me protege) de los rayos nocivos que emana, y que a parte de eso, forma un difuso reflejo mío.
Se que si cambio mi profundidad de enfoque, en vez de mirar las palabras que escribo en este ejercicio, voy a ver mi silueta, y luego de un momento, por esas cosas poco entendidas que tiene el cerebro, voy a distinguir ciertos rasgos de mi rostro.
Si, puedo reconocerme, ahí estoy, reflejado en la pantalla protectora, escribiendo (y describiendo) mi autorretrato.
Puedo decir ahí estoy, pero lo más correcto es decir:
-ahí estuve.
Es así, si tomamos en cuenta las explicaciones científicas, de la velocidad de la luz y la transmisión en los medios, la luz que llegó a mi rostro, y formó mi imagen, y que luego de rebotar se refleja en la pantalla del monitor, llega a mis ojos como una imagen que reconoce mi cerebro, es luz que llegó hace un tiempo, que aunque sea infinitamente corto, es tiempo pasado.
Entonces, estoy realmente mirándome? o es un reflejo de mi pasado?
Creo que la conclusión es simple.
Soy un reflejo de mi pasado.
Así como vemos la luz de las estrellas que se extinguieron hace miles de años, así como tendremos que esperar como 8 minutos para enterarnos que el sol dio su último resplandor, de la misma manera, solo puedo ver mi reflejo, en mi autorretrato, de mi pasado.
Nunca me voy a poder mirar como soy realmente en este momento.
Aunque me sienta y sepa como soy, nunca me puedo ver en este instante.
Esa imagen es mi YO de hace algunas milésimas de segundo.
Me atrevería a decir que no soy yo, solo alguien que fui.

nota.- este es un relato escrito como ejercicio de narración sin objetivo precio, recomendado para mejorar la capacidad descriptiva.

jueves, 18 de septiembre de 2008

cabeza de pollo*

El aire entraba rápidamente por la ventana entreabierta, mientras el verde y empolvado auto se iba acostumbrando al cambio de clima tan agradable que hay en los primeros kilómetros de las carreteas de la costa.
Lo vi acercarse como en cámara lenta, bueno, cámara lenta para ellos, para mi, visto desde la orilla de la carretera, todo pasó en un instante más rápido de lo que nunca hubiera podido imaginar.
Dicen que ese momento todo pasa por tu cabeza, toda tu vida, que a veces hasta tienes tiempo de arrepentirte de lo que has hecho mal. No fue ese mi caso.
Intentaba cruzar, o moverme un poco desde la orilla, creo un poco por el calor, un poco por no tener que hacer.
El vehiculo se acercaba silencioso (no lo culpo, así se acercan casi todas las cosas que pasan rápido). Cuando me di cuenta, ya era muy tarde. Regresé un poco hacia la orilla, pero el intrépido conductor, se abrió también hacia la orilla.
Dentro, lo pude ver desde otra perspectiva, la que te da ese momento intemporal en el que te das cuenta que de esa no pasas. Todos, o casi todos lo vieron a su manera: el risueño chofer, aun con la sonrisa del último cacho contado, ni siquiera se fijó en la maniobra evasiva que supuestamente hacía, al verme a 50 metros al frente suyo. La copiloto, solo abrió los ojos un poco más de lo normal, pensando que no va a pasar nada. El silencioso acompañante del lugar detrás del chofer, creo que pensó - cuidado.... y su vecina de asiento, creo la más impresionable del grupo, solo se tapó los ojos para no ver lo inevitable. El mayor de todos, concentrado en su libro, ni siquiera se dio cuenta que pasaba, siguió impávido en su lectura.
Sonó un sonido hueco y seco, y todos hicieron una mueca de asco, todos menos el concentrado en su lectura.
el olor empezó a invadir el ambiente, desde la parte baja del carro, un olor bastante curioso, para tratarse de olor a muerte, mas bien parecía olor de campo mezclado con animales hervidos. Un olor característico diría alguien entendido.
Hubo silencio el minuto siguiente.
Nadie se atrevía a decir nada, y el vehículo siguió su camino, un poco más lento, pero constante.
El primer comentario - Lo matamos....
El resto del viaje cada uno, internamente analizaba cual era su parte de culpa y lo que pudo haber hecho para evitar el accidente. No servía de nada, ya nada se pudo hacer, la línea del tiempo va solo en una dirección.
A los dos días, alivianado el sentimiento de culpa, pudieron soportar los chistes de rigor, p... suicida, jajaja, casi se nos escapa, jajaja!!
No sabían que yo aun lo escuchaba todo. Era ya parte del auto. Como en esa película vieja, Christine.
Me estaba empezando a apoderar del vehículo, bueno, ellos me quitaron mi cuerpo, literalmente, y ahora necesitaba uno.
Días después, en la revisión general el mecánico encontró mi cabeza de pollo en el radiador. La tiraron a la basura, por lo menos mi cuerpo tirado en la carretera tuvo un final más digno. Ahora nada me ata al auto verde.
Solo el recuerdo, y esos chistes pesados.


* Dedicado al pollo que atropellamos en la carretera cuenca guayas, y que nos dio horas de risa (y semanas de conciencia) con sádicos chistes de lo que pensaba el pollo para haberse cruzado en nuestro camino. =S

lunes, 7 de julio de 2008

cadaver

En esta habitación llena de humo, iluminada únicamente por una débil lámpara lo puedo recordar claramente. Mi primer caso.
Aun nadie me conocía como investigador, pero yo sabía que ese era mi camino en la vida.
Lo recuerdo como si estuviera ahí ahora, caminaba por la estancia y lo vi tirado sobre la mesa, salpicado de sangre. No podía entender quien se había ensañado tanto con el cuerpo que ahora contemplaba, casi completamente abierto, y parcialmente desmembrado e incompleto, con parte de las vísceras aun en las cavidades correspondientes. Y la cabeza... aun ahora recordarlo me pone de mal carácter.
Sabía que mi trabajo no era entender, sino averiguar, aunque nadie me pagara por ello. Era cuestión de suerte haberme encontrado con ese cuerpo antes que nadie.
Caminé un par de pasos antes de descubrir el arma homicida, un cuchillo bastante pequeño, a decir verdad, pero completamente cubierto de sangre hasta el mango. Lo habían colocado en el fondo del lavadero, deduje para borrar las huellas, pero al escuchar mis pasos, el culpable se debía alejar.
Con la precaución que me dio la experiencia que no tenía, me acerqué a la puerta de la estancia, apretando los puños (aun no podía apretar el arma que ahora me acompaña siempre)abrí la puerta. Nada.
un poco mas confiado crucé la estancia hacia las escaleras.
Había subido 2 peldaños únicamente, cuando escuché el grito.
Era mi abuela.
Llamaba a la comida.
Cuando me acerqué a la mesa, pude contemplar asombrado la parte faltante del cuerpo, perfectamente dorada y humeante.
Ahí terminó la investigación.
Los culpables rodeaban la mesa, hambrientos.
Tampoco pude hacer nada... con 7 años encima uno no tiene mucha autonomía investigativa.

viernes, 9 de mayo de 2008

en el principio.

Llego a la oscura sala, y me siento frente a la TV. No la enciendo.
La vieja butaca combada por el peso de horas y horas de novelas y noticieros no cruje bajo mi peso, solo lo acepta plácidamente.
Tomo la vieja biblia de mi abuela (sonaría mejor la vieja biblia de mi madre, pero mi madre no tenía biblia...), y la empiezo a hojear como he hecho tantas veces en las contadas visitas a la casa de mi madre.
Ahora enciendo la TV, que inicia una tanda de comerciales:
-Amigos!! por fin llegó!! ya está aquí...
Me sumerjo en la biblia y dejo de escuchar.
...si no lo tienes ya en tus manos corre a comprarlo!!...
Empiezo a leer por partes y sin orden, como me gusta:
-En el principio, El creo los cielos y la tierra...
Vuele por TAME y siéntase libre...
...Su terreno en el valle, una forma de vida
...
- Y la tierra estaba desordenada...
Ponga orden a su vida con estanterías de ikea...
- Y dijo sea la luz...
zippo lighters, la luz en tus manos...
Y apagué la Tele, que acababa el segmento de comerciales, para seguir con la novela de turno, cerré la biblia, y me fui a seguir viviendo.

jueves, 17 de abril de 2008

máquinas

Antes siempre fuimos iguales, todas.
Siempre sonábamos iguales. Tac! tac! tac!!
Las más alzadas a veces sonaban Tic!! Tic!! tic!!
pero siempre éramos iguales, siempre nos veíamos iguales, aunque tengamos formas diferentes.
Ahora, y desde hace algún tiempo todas suenan tip.. tip. tip... o hasta tiki. tiki..tiki..
Nunca se traban, nunca les meten el dedo... nunca les meten un papel.
Son las nuevas, y nosotras pasamos de adorno...
Las viejas máquinas.
Aunque las letras sean las mismas, las de ellas se creen más importantes.
Hasta esa ridícula Q minúscula, que le dio por enrollar el rabo y se cree más importante porque la usan hasta en la sopa. Arroba dice que le dicen. @

miércoles, 12 de marzo de 2008

Mi media naranja.

Ya había pasado un buen tiempo buscándola, con la melancolía de quien no encuentra algo que sabe en su interior que es para él.
Me sentía muy desprotegido sin ella, no había otra igual.
Mi media naranja.
Incomparable, pero había desaparecido un día, y no dejó ningún rastro.
Yo estaba inconsolablemente solo.
Hasta que por fin la encontré,
Caída detrás de la lavadora, aun limpia y con aroma a suavizante.
Mi media naranja!!
Mi favorita.

la teacher

Llegaba siempre a la misma hora, daba su clase y se iba.
Todos los días, todas las semanas, todos los años.
En su cara se veían, si te fijabas bien, la huella del paso de los años, de los meses, de los días...
Nadie se daba cuenta de ella, solo la escuchábamos en su clase, ella salía y nos íbamos.
Siempre fue igual.
Nadie se dio cuenta que llevaba muerta hacía años, ni siquiera ella...
Llegaba, daba su clase y se iba.
Hasta que el olvido la mató final definitivamente.

lunes, 10 de marzo de 2008

pelo de gato

Ya estoy harto de esta situación.
Encuentro pelo de gato en todo lado.
En las almohadas, en los muebles de la sala, debajo de la mesa del comedor...
Saco mi bufanda negra favorita, y? llena de pelos de gato.
Motas por todo lado, revueltas con polvo, debajo de la cama y en el piso de toda mi casa.
Limpio y al día siguiente lo mismo.
Y... yo no tengo gato.
La semana pasada me quedé esperndo con las luces apagadas, en el mueble de la sala, en silencio, para descubrir a mi peludo intruso, y desperté en la mañana tarde para el trabajo... y rodeado de pelos de gato.
Ayer pasé toda la noche en vela, y no hubo nada extraño. Esta vez nada de pelos de gato... pero me dormí en la oficina.
Bastante complicado de atrapar.
Ahora que lo pienso, últimamente me agrada que mi novia me acaricie detrás de la oreja.
Y cuando veo un perro, se me erizan los pequeños vellos de la parte posterior de mi cuello, esos que siempre mis amigos decían que parecen pelo de gato.

martes, 4 de marzo de 2008

soy un hombre nuevo

Todo empezó cuando un amigo me prestó el libro de los siete hábitos de la gente altamente eficaz, - te va a cambiar la vida - me dijo.
Y de verdad, me la cambió.
Siempre había pensado que podía cambiar y mejorar, pero luego de ese libro, el asunto cobró importancia.
Leí varias veces ese libro (ya compré el mío propio, obviamente), luego vino el "octavo habito", S. Covey era mi ídolo para esa época.
Cuando acabé con eso, seguí con todo lo que podía sobre superación y mejoramiento personal.
Yo seguía con Wayne Dyer, Chopra, Gantz, psicología personal, mejoramiento interno, fitness, exelencia en el trabajo y la vida diaria, como venderse mejor a los que le rodean... Pilas de libros me esperaban, y pilas de libros esperaban que los releyera.
Mis amigos no me reconocían -Estás cambiadísimo!! me decían.
Yo me sentía en las nubes, pero aun no llegaba a ser el hombre nuevo que quería ser...
Aún no tenía "completo Éxito" en los negocios...
Aún no tenía "la esposa que el hombre perfecto debe tener"...
Mejoraba de a poco, todo mi mundo cambiaba, pero seguía siendo "el mismo, pero mejorado"
Un día me desperté como siempre, dispuesto a dar lo mejor de mi en este maravilloso día que empezaba, vive al máximo!!, al límite, da lo mejor de ti!! me decía mi literatura, y en la noche vas a sentirte el hombre más feliz del mundo.
Cuando me vi al espejo para mi afeitada matutina, no me reconocí.
Me dí un golpe para despertarme, pero esa cara desconocida e inusualmente apuesta, me miraba desde el espejo con estupefacción.
- Mi amor, vas a llegar tarde!-
me dijo una melodiosa voz desde la habitación continua.
Un traje Hugo Boss me esperaba impecable sobre un vestidor, de mí.. lujosa casa??
Si!!
Me convertí en el hombre perfecto que quería ser, y por lo que tanto me esforcé!!
Ahora tengo éxito, una vida perfecta!!
Aunque...
Ayer, en la calle, me he encontrado con el hombre que fui.
Me miró sin reconocerme...
Con una mirada vacía y nostálgica, desde su mediocre vida de clase media.
Aunque no hubo nada que indique algún sentimiento inesperado, la nostalgia me dura hasta ahora.
Algo desde dentro de ese cuerpo que una vez fue mi "yo imperfecto" me llamaba.
Cuando regresé a mi casa encontré el único libro de autosuperación que había: "y después del octavo habito, que?. de Stephen Covey. Best seller.
Hice una bonita fogata con él.
Por las noches ya no duermo "perfectamente" ..
Ahora, los libros de autosuperación son brujería para mí.
No pensaría usted lo mismo, mi imperfecto amigo?